REVISTAS GRAPADAS

La encuadernación grapada es la forma más sencilla, rápida y económica de imprimir tu revista.

Consiste en doblar las hojas por la mitad formando dípticos que se insertan uno dentro de otro para crear una única publicación que se grapa en el centro del pliegue. Se ponen dos en función de la altura de la revista.

La portada se imprime en el mismo gramaje que el interior o bien a otro diferente gramaje que indica una cierta distinción del trabajo. Normalmente en el interior se selecciona un papel de unos 135-150 gramos, estucado brillante. En la portada se suele un papel-cartulina de aproximadamente 300 gramos.

El cliente tiene la oportunidad de laminar la portada.

ENCUADERNACIÓN ESPIRAL

La encuadernación en espiral consiste en perforar las hojas en el lateral y unirlas con un hilo de alambre Es un tipo de encuadernación muy útil cuando necesitas que el catálogo se mantenga abierto sobre la mesa, es por ello que se emplea a menudo en tarifas, manuales de trabajo y muestrarios sobre los que se van a pegar telas, maderas, azulejos, etc. Es un tipo de encuadernación muy versátil que permite encuadernar planos desplegables, papeles más gruesos a modo de separador, hojas de diferentes tamaños, etc.

La portada es una cartulina más gruesa que el interior plastificada.

ENCUADERNACIÓN RÚSTICA

La encuadernación con tapa blanda, también llamada rústica, se caracteriza por tener lomo, las hojas de papel se apilan una encima de otra y se unen por el lado izquierdo con cola o cosidas formando cuadernillos, la pila de hojas resultante se cubre con una portada de cartulina, más gruesa que las hojas interiores, pero no tan rígida como el cartón utilizado en la tapa dura.

La encuadernación con tapa dura, también llamada cartoné forrado al cromo, es una forma lujosa de encuadernar ideal para catálogos de prestigio o aquellos que vayan a estar sometidos un uso intensivo.

En la tapa dura encolada o fresada, las páginas se encolan por el lateral, al bloque resultante se le añade una guarda al principio y al final que sirve de unión con la tapa.

Por su sencillez, tiene la ventaja de ser económica para tiradas cortas. Para el encolado de las páginas interiores utilizamos cola PUR, lo que garantiza una larga vida al producto, la apertura no es tan buena como la opción cosida.

El tamaño más habituales para catálogos encuadernados en tapa dura es el A4 y DIN A5 pero disponemos de muchos más tamaños para elegir.